
Rossdale acudió a la cita acompañado de su madre y en las manos llevaba un gran regalo envuelto para su amigo. Como podemos ver en la imagen el pequeño se lo debió de pasar en grande en la fiesta por la sonrisa en su cara, la cual llevaba pintada con una telaraña.
La cantante acudió a buscar a su hijo y salieron los dos juntos de la mano. Hace una semana le tocó a Kingston ser el anfitrión de su fiesta de cumpleaños, a la cual acudieron 100 invitados.
Fuente: Hola