
Foto de Fernando Thauby
El Coronel Chvez sigue avanzando en la expansin de las naciones con gobiernos bajo su influencia. Parece haber hallado la solucin a la cuadratura del crculo: establecer gobiernos autoritarios de duracin indefinida, a partir de la conquista democrtica del poder.
En realidad sta no es una tcnica del todo nueva, Hitler ya la aplic con xito en el pasado, pero Hugo la ha mejorado notablemente. En efecto, no slo ha conseguido que l mismo y sus protegidos puedan apoderarse del poder sin recibir crticas ni represalias por parte de la comunidad internacional, sino que ha conseguido lo mximo: que los gobiernos de los pases verdaderamente democrticos lo aplaudan y apoyen, y que especficamente en esta crisis se hayan reunido para sancionar con severidad a un estado que se ha defendido y luchado,- con valor aunque con poca habilidad,- para no ser capturado.
Dnde est su fortaleza? Se crea que ella surga slo de sus petrodlares. Es parcialmente cierto, una parte de su poder nace de ah, pero la sorpresa es que aun en estado de crisis por la cada del precio de ese producto, Hugo sigue avanzando. Por qu?
Chvez es un diestro en la manipulacin de las culpas, prejuicios, ambiciones y temores de los lderes polticos hemisfricos.
Al EEUU de Obama, Chvez lo dobleg bajo la presin de la necesidad diferenciarse de anteriores administraciones norteamericanas. Si Obama no descalificaba instantneamente y sin matices el derrocamiento de Zelaya, poda dar por muerta su aspiracin de construir una nueva relacin con Amrica Latina en general y con Cuba en particular. Y Obama se encogi.
Brasil podra haber tomado el liderazgo, pero no pudo contra la reaccin inmediata y radical que Hugo orquest con el apoyo instantneo e incondicional de su grupo bolivariano. Lula no dispone de ningn grupo de esas caractersticas, no podra. Lula es un gobernante democrtico y ah est su debilidad frente a Chvez.
Bachelet, como lder de Unasur, podra haberlo intentado, pero carece de la audacia y el carcter necesario y al igual que Lula, carece de "equipo". Ni siquiera podra haber contado con la compaa de los hermanos Castro. Cristina Fernndez por su parte est en deuda con Hugo,- por mucho ms que los maletines con dlares - despus de su ltima y aparentemente definitiva derrota, lo necesitar aun ms. Se resign a jugar un rol secundario detrs del Comandante.
A Insulza lo manipul sin pudor. Si el Panzer quiere ser reelegido,- cosa que ya manifest que era su aspiracin,- necesita los votos que Chvez controla a travs de Alba y Petrocaribe. Simultneamente lo puso frente a su propio discurso de vctima de la dictadura militar de Chile y beneficiario de la solidaridad internacional. Pero no solo lo us, lo mand al combate con una escopeta descargada: el ultimtum que impuls desde la OEA era inadmisible para cualquier gobierno y la capacidad de la OEA para imponerlo por la fuerza era inexistente. La misin que se le dio a Insulza estaba diseada para que fracasara.
Liquidar a Insulza es una ganancia marginal para Chvez, pero no por ello menos til y sabrosa. Los chavista - bolivarianos manifiestan un slido desprecio por las sanciones que ha aplicado la OEA, "babosadas" las calific Zelaya hace una semanas. El mismo Chvez ha insultado al Panzer sin ningn recato, "Pendejo ... desde la P hasta la O" lo llam y jams manifest arrepentimiento. Poner en aprietos al Panzer y dejarlo sin piso fue una forma de desbancarlo de la Secretara General, asegurarse que dejar el puesto y asi crear una oportunidad para poner a alguien menos slido y prestigiado, a alguien ms dcil y por esa va hacer de la OEA otra plataforma desde la cual impulsar el socialismo sin separacin de poderes, con comunicaciones sociales controladas, economas bajo administracin estatal centralizada, con gobiernos reelegidos sin trmino y con plebiscitos "populares" en vez de elecciones.
En esta vuelta Chvez ha avanzado varios pasos hacia la divisin de Amrica en dos bloques antagnicos, ideolgicamente opuestos, con proyectos de desarrollo mutuamente excluyentes y polticamente incompatibles.
Si nuestros lderes polticos regionales siguen preocupados de sus proyectos personales o asustados ante las bravatas y desplantes de los matones, un da de estos nos veremos envueltos en un problema mucho ms serio, como no lo hemos tenido hasta ahora en esta regin.
Fernando Thauby
Profesor de Estrategia ConferencistaAutor de artculos en revistas especializadas en Chile y en el extranjero Ha publicado tres libros sobre asuntos militaresex - Empresario en Extremo OrientePos Graduado en estudios militaresex - Funcionario de Naciones Unidas en Medio Orienteex - Rector; Decano y Profesor en universidades privadas.