
Hace ya décadas que las barras bravas son sinónimo de violencia en los estadios argentinos. Estos grupos de hinchas de los diversos clubes del país han ido creciendo en las últimas décadas, atrayendo en su seno a elementos violentos y marginales ligados a la delincuencia, a las drogas, al alcohol. Y muchos han prosperado gracias a sectores dirigentes que aceptan financiarlos a cambio, por ejemplo, de ayuda durante las campañas electorales. Muchos de estos grupos no dudan incluso en extorsionar a los propios jugadores de los clubes que "apoyan" para financiar sus gastos. También suelen ponerse al servicio de agrupaciones políticas, en particular a favor del peronismo.
Una auténtica lacra que hoy descubren las autoridades sudafricanas. Los primeros de estos grupos llegaron al país junto con la selección argentina, instalándose en la región de Pretoria, lo más cerca posible del equipo de Diego Maradona. Doce de estos hinchas indeseados ya fueron expulsados por las autoridades sudafricanas. Otros han sido controlados por la policía sudafricana y tienen prohibido acercarse a ningún estadio los días de partido so pena de ser expulsados del país...Leer más en rfi