
César Levano
Rafael Correa, presidente de Ecuador, precisó ayer que su país no tiene problemas limítrofes con sus vecinos y que no tiene necesidad de intervenir en el diferendo marítimo que existe entre Perú y Chile. Ecuador, explicó, no está obligado a responder la notificación que le ha cursado la Corte Internacional de La Haya para que fije su posición respecto a ese contencioso.
Como se sabe, la Corte de La Haya notificó a Ecuador debido a que Chile aludió, en su contramemoria de respuesta al Perú, a dos tratados limítrofes firmados, alegó, por el Perú, Ecuador y Chile.
La verdad irrefutable es que esos tratados no existen. Lo que hay son convenios tripartitos precisos, que no establecen fronteras. Algo más, uno de esos “Tratados” señala un mar de 200 millas para los tres países. Chile quiere privar de ese derecho a gran parte del sur peruano.
La declaración de Correa es buena para la política exterior del Perú. La cancillería peruana debe sentirse satisfecha. El país acoge con agrado la actitud ecuatoriana.
El presidente Alan García ha otorgado a Correa, merecidamente, el gran Collar de la Orden del Sol creada por el Libertador José de San Martín.
Correa demostró, por otra parte, su alto nivel de estadista en conferencia que ofreció ayer a mediodía en el Centro Cultural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Su disertación se centró en la economía.
Resaltó Correa el papel que debe desempeñar el Estado en el desarrollo del conocimiento y la equidad social. Ante preguntas de alumnos sanmarquinos, expuso su escepticismo respecto a los tratados de libre comercio con los países poderosos. Señaló la experiencia de México, que puso toda su esperanza en el TLC con Estados Unidos, y resultó el país latinoamericano más golpeado por la crisis global.
Ecuador plantea, como indicó su presidente, una Nueva Arquitectura Financiera Regional y un Sistema Único de Compensación para los países de nuestra América.
La visita de Correa fue, además de grata, positiva para la integración de nuestros dos países.
Cabe destacar asimismo la posición de David Choquehuanca, ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, en la reciente Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) realizada en Lima. El canciller demandó, fraternalmente, a Chile una solución concreta, por medio del diálogo, al pedido de restitución de la cualidad marítima que Bolivia perdió en la guerra del Pacífico.
El canciller de Chile, Alfredo Moreno, no respondió a la demanda. Se limitó a ofrecer continuación del diálogo, así como facilidades de tránsito y portuarias.
En buena cuenta, Choquehuanca situó el problema en la esfera bilateral adecuada. El Perú mantiene por su parte, su apoyo a la reivindicación Boliviana; apoyo que comparten muchos países de América.Fuente: La Primera