
El autor: Fritz Du Bois
Paso a paso se va configurando el encubrimiento de los 'petroaudios’, lo cual estaba cantado. Como se predijo desde un comienzo, los únicos que al final serán acusados van a ser los que 'chuponearon’. Saldrán libres, de polvo y paja, tanto quienes los contrataron como los que buscaban obtener jugosos contratos gracias a favores pocos santos y, sin duda, no habrá acusación alguna para ninguno de los políticos del Gobierno que estaban involucrados.Así, tenemos que, mientras el fiscal del caso BTR ha confirmado que acusará, por asociación ilícita para delinquir, a los directivos de esa empresa, el 'tremendo juez’ Barreto estaría justamente desestimando la misma acusación contra Rómulo León y asociados.Por otro lado, un dirigente del Apra suspendido de su cargo partidario por recientes acusaciones de corrupción anda diciendo por calles y plazas que la Fiscalía de la Nación ya está por limpiarlo. Asombrosa celeridad que contrasta con el juez a cargo de los 'petroaudios’, quien, 19 meses después de iniciada la investigación, todavía no ha terminado de leer los correos de la computadora del principal implicado. Lo único que se ha agotado en ese proceso –aparte de la paciencia del público, que se siente burlado– son las excusas, que van desde la espera por peritos hasta la falta de presupuesto.Ahora tenemos una nueva y seria denuncia de que la Policía habría reemplazado dos USB completos el mismo día que allanaron la casa de la Sra. Giannotti. En esos dispositivos se habría encontrado material que comprometería a dos altos funcionarios del Gobierno. Lamentablemente, uno diría que a esta altura del partido sería prácticamente imposible poder recobrar los originales, por lo que parece que nos quedaremos sin saber cuáles fueron realmente los negociados.Al menos, lo que sí va quedando claro es el motivo por el que el Gobierno defiende a capa y espada al general Hidalgo pese a que este, abiertamente, incumple su reglamento disciplinario dando un escandaloso ejemplo y dejando desmoralizados a todos los efectivos a su cargo. El operativo donde habría desaparecido ese material estuvo a cargo del general tan cuestionado. Por lo menos al Gobierno no se le puede acusar de ser ingrato.Así que se sigue armando el encubrimiento, el cual, de seguro, quedará sellado antes del próximo año y del cambio de mando. Al final, como era de esperarse, la impunidad pudo más. Qué triste espectáculo.Fuente: Peru 21