
Los primeros 45 han sido de dominio de Francia, aunque solo tuvieron una oportunidad directa cuando Govou agarró mal un pase-gol de Ribery en área chica charrúa. Uruguay, por su parte, ha dedicado sus esfuerzos a defenderse y esperar una brecha en la defensa gala para intentar anotar. Forlan lo intentó con un disparo fuerte pero a centro, que el arquero francés desvió sin dificultad. Diego Forlán se ha convertido en el más peligroso atacante uruguayo.
Una mención especial, después de partido y medio, merece la pelota Jabulani. Es claro que cuando la pelota cae rápidamente a media altura, el pique es distinto a otros balones, como si el terreno estuviera mojado. También, cuando cae desde muy alto casi en forma perpendicular al gramado, el bote es alto. Ya se ha vista a varios jugadores que han calculado mal y se han visto en dificultades. En este partido, por ejemplo, el arquero francés se comió el robote, luego retrocedió, la agarró y salió de la cancha con pelota y todo; pero el línea no lo advirtió y cometió la única falla arbitral.
Ojalá en el segundo tiempo el partido se abra más. Al parecer, Uruguay se conforma con empatar.