
Si bien los mexicanos dominaron los primeros 20 minutos, no generaron una situación clara de gol. Fue el Guille Franco quien tuvo la mejor chance de marcar, pero el arquero sudafricano, Khune, tuvo una reacción felina y salvó a su equipo. El primer tiempo terminó empatado y la preocupación se asomaba en los rostros de los jugadores mexicanos.
El golazo de Tshabalala a los diez minutos del segundo tiempo sorprendió a todos. Fue un zurdazo espectacular que se clavo en el ángulo. Con ese golpe la selección mexicana se vio afectada psicológicamente y entró en un estado de angustia. El dato histórico: el primer gol mundialista en África lo marcó un jugador que pertenece a ese continente.
La desesperación de los aztecas se vio reflejada en los cambios que realizó el técnico Javier Aguirre. Luego del gol sudafricano ingresó el volante por izquierda Andrés Guardado. Luego lo hizo el “genio” Cuauhtémoc Blanco, y por último entró el joven delantero Javier Hernández. México se puso súper ofensivo y le dio resultado.
Faltando 10 minutos para el pitazo final, apareció el caudillo del equipo: Rafael Márquez. Luego de un centro de Guardado, el jugador del Barcelona quedó mano a mano con el portero Khune y con gran tranquilidad marcó el empate.
Sudáfrica sorprende, México se complica.