
Inglaterra había adelantado tempranamente en el marcador tras un buen gol de su capitán Steve Gerard; sin embargo, un error de su portero, que no pudo contener un disparo relativamente fácil de atrapar, facilitó el empate para el equipo norteamericano.
Corría el munuto 40 del primer tiempo cuando el volante estadounidense Dempsey realizó un tiro de fuera del área que en apariencia no revestía mayor peligro. Sin embargo, el portero Green no adoptó la posición adecuada para contener el tiro, no puso las manos firmes y la pelota se coló lentamente en su meta.
Este gol ha sido considerado como el primer blooper del Mundial de Sudáfrica.
A pesar de ello, cabe resaltar que el Inglaterra- EEUU ha sido el partido más vibrante hasta la fecha, donde ha habido mayores emociones y en el que juego, a pesar de resultar trabado en algunos pasajes, fue de ida y vuelta.