
El técnico de la selección argentina vistió un terno oscuro a pedido de sus jugadores. Pero además empleó una cábala antes del partido en que su selección derrotó a NIgeria por 1-0: el saludo de su único nieto, Benjamín.
Hasta hace unos días Maradona llevaba siempre consigo un retrato del pequeño Benjamín como cábala. Sin embargo, en esta oportunidad el seleccionador, que debutó con un triunfo en su nueva faceta en copas del Mundo, aprovechó unos minutos antes del partido ante Nigeria para caminar hacia la tribuna y lanzarle besos a su nieto.
Parece que esto le dio resultad, porque Argentina derrotó a Nigeria por la mínima diferencia, en un partido en el que, no obstante, sus jugadores no exhibieron el fútbol que sus compatriotas esperan.