
La gente aun se estaba acomodando en las butacas cuando Argentina gritó. En el minuto 6, antes de que Messi o algún atacante hiciera alguna maravilla, una palomita espectacular de Heinze clavó el 1 a 0 cuando los jugadores aun estaban fríos.
La primera parte fue un monólogo argentino. Para destacar: Tres pelotas a colocar por la zurda de Messi fueron apenas desviadas por las puntas de los dedos del arquero nigeriano Enyeama, que fue quien más trabajo tuvo entre los africanos. También, Higuaín lo tuvo dos veces: una se le fue junto a un palo y otra se la sacó de nuevo el arquero. Niegria apenas inquietó en el minuto 27 cuando ante una desinteligencia de la defensa argentina Obasi remató desviado. Luego el partido entró en una meseta de la que lo sacaba alguna apilada de Messi o algún pelotazo de los zagueros nigerianos buscando a Obasi.
A pesar de eso, la sensación es que Argentina siempre estuvo más cerca del segundo -o aún del tercero- que Nigeria de inquietar a Romero, quien ni siquiera usó las manos en todo el primer tiempo. Antes de pitar la primera mitad, el árbitro le sacó amarilla a Jonás Gutiérrez...Leer más en rfi