
La cultura de los países asiáticos se refleja en sus equipos. Los defensores coreanos no pasan del metro ochenta, pero disputaban cada balón aéreo con una gran entereza. Ganaron casi siempre por arriba, y por abajo fueron contundentes a la hora de atacar.
El lateral izquierdo Lee Young-Pyo y el capitán Park Ji-Sung fueron compañeros de Jefferson Farfán en el PSV holandés. El rigor de ambos los llevó a la Premier League, y el segundo, hoy, es figura del Manchester United.
Si Corea del Sur mantiene el nivel de juego mostrado ante Grecia, lo más probable es que derrote a Nigeria y le haga un partido interesante a Argentina. Esta vez no tendrá ayuda de los árbitros como hace ocho años y podrán confirmar su crecimiento como equipo.