
Decenas de miles de uzbekos se parapetan en la cerrada frontera entre Kirguistán y Uzbekistán intentando huir de la violencia étnica que ha dejado, hasta el momento, unos 187 muertos y más de un millar de heridos.La masiva llegada de refugiados al país vecino -unos 100.000, según fuentes oficiales-, desbordó a las autoridades de Uzbekistán, que tuvieron que cerrar las fronteras y solicitar ayuda a la comunidad internacional.El primer avión de ayuda humanitaria comprometido por la ONU, de los seis que tienen previstos, aterrizó este miércoles con tiendas de campaña para cobijar a los refugiados, en su mayoría mujeres, niños y ancianos, según un comunicado del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). En los próximos días enviará mantas, sacos de dormir, utensilios y lonas. Un total de 240 toneladas de material humanitario, según la organización.Leer más en rfi