
El actual novio de Britney Spears, Jason Trawick, ha sufrido una transformación estilística desde que empezó a salir con la cantante. Pasó de ser un hombre bien vestido, con traje y pelo peinado a un chascón con barba, ropa que parece sucia, y calzoncillos al aire. Trawick, solía trabajar como un agente de talento para la importante firma de Hollywood William Morris, y estaba acostumbrado a vestirse con lo mejor: ropa de buena marca, camisas planchadas y zapatos lustrados. Pero en el año que lleva con Spears todo cambió, y se dejó estar no sólo en su antiguo pulcro estilo si no que también en el ámbito profesional. Ahora, Trawick tiene un estilo muy parecido al que tenía el ex marido de Spears, el polémico Kevin Federline, que andaba siempre vestido como si se hubiese quedado dormido con la ropa y no tuvo tiempo ni de peinarse. La prensa ya le está llamando “el efecto Britney”, ya que al parecer les transforma su estilo a lo que al parecer, a ella le gusta en los hombres
Fuente: Terra