
Diego Maradona es un entrenador feliz. Su excelente arranque en este Mundial 2010 le permitirá dar un descanso a algunos de sus titulares en el último partido de la primera fase, contra Grecia, y preparar serenamente su octavo de final. La albiceleste confirmó que va de menos a más al disputar un encuentro mucho más sólido y colectivo contra la excelente selección de Corea del Sur que lo que hiciera unos días atrás ante Nigeria.
Menos dependiente de los destellos de Lionel Messi, Argentina demostró también poder prescindir del talento de Juan Sebastián Verón. En cambio, su retaguardia sigue sin ofrecer todas las garantías y la salida por lesión, en el primer tiempo, de Walter Samuel, reemplazado por Nicolás Burdisso, no contribuyó a consolidar su esquema defensivo. Un grave error de Martín Demichelis permitió incluso a los surcoreanos, totalmente dominados hasta entonces, reducir el marcador a 2-1 al final del primer tiempo y a plantear serios problemas a los sudamericanos durante la primera mitad de la segunda parte...Leer más en rfi