
Es la primera vez desde 1996 que un condenado a muerte en los Estados Unidos es fusilado. Aunque este modo de ejecución ha sido abolida en el Estado de Utah desde el 2004, los condenados conservan el derecho de escoger entre una y otra forma de ser ejecutados.
Atado en una silla y con una capucha en la cabeza, Gardner ha sido fusilado por cinco tiradores armados con rifles Winchester. El ritual exige que uno de los rifles esté armado con bala a blanco, para desculpabilizar a los verdugos, de tal manera que ninguno de ellos pueda saber si su bala mató al condenado.
Los adversarios de la pena capital denuncian esta ejecución con métodos de otra era. El obispo católico de Salt Lake City, declaró que "ese ritual arcaico no hace sino contribuir al incremento de la violencia y del uso de armas de fuego en los Estados Unidos". Amnistía Internacional estima por su parte que simbólicamente un pelotón de ejecución es siempre una imagen perturbadora. Los partidarios de la pena de muerte tampoco están muy contentos con este método de ejecución, que atrae la atención de la opinión mas sobre el asesino que sobre sus víctimas...Leer más en rfi