
Lo llevaron a la fuerza, se peleó con los congresistas, no respondió preguntas, lo llamaron “sinvergüenza” y se fue como si nada hubiera pasado. El presidente de la Federación Peruana de Fútbol, Manuel Burga Seoane, protagonizó un bochornoso espectáculo al tener que ser conducido por la Policía Nacional ante la comisión parlamentaria que investiga las irregularidades en el deporte, que preside Renzo Reggiardo, para que respondiera a las imputaciones formuladas en su contra por los delitos de lavado de dinero y apropiación de recursos que deberían destinarse para el Fondo Pro Deporte Escolar.Lo sucedido ayer tiene una connotación histórica. Es la primera vez, desde 1980, que una comisión legislativa recurre a las fuerzas del orden para conducir de grado fuerza a una persona.A la hora prevista, 11:00 a.m., un agente de la Policía Judicial informó a los miembros de la comisión que se había cumplido con el mandato de llevar a Burga hasta esa instancia. A los pocos minutos, el dirigente deportivo ingresó a la sala de sesiones y, tras jurar ante una cruz y una Biblia, precisó que ejercería su derecho de no responder sobre los temas de fondo.Burga resaltó lo que llamó logros de su gestión, como la clasificación al Mundial Sub 17 o el saneamiento de las cuentas de la federación. Aseguró que no lo podían investigar porque no es funcionario público. Sin embargo, Reggiardo le recordó que la FPF maneja fondos públicos y está sometida al control estatal por mandato del Tribunal Constitucional.Pero también dijo que tiene influencias en el Poder Judicial, en la Policía Nacional y en el propio Congreso, y que está al tanto de cada paso que dan sus opositores.“SINVERGÜENZA”. La sesión fue tensa. Burga señaló que no tenía problemas personales con ningún parlamentario, salvo con el titular de la comisión, quien ha montado –afirmó– una campaña de persecución en su contra. Sostuvo que la investigación se sustenta en suspicacias y que, con ese mismo criterio, Reggiardo podría ser investigado por unos contratos de publicidad en campaña en los que está involucrada su esposa. El fujimorista expresó que se sometía a cualquier investigación y lamentó el proceder del dirigente.Pero el momento de mayor conflicto fue cuando José Vega Antonio, presidente de la Comisión de Fiscalización, intervenía y el dirigente lo interrumpió con unos movimientos de mano. El legislador le llamó la atención por su actitud. “No está en la federación, aquí se respeta. Usted es un sinvergüenza”, enfatizó.Burga siguió con el libreto provocador y llegó a pedir que Reggiardo bajara el tono de voz cuando se dirigiera a él. Hasta comentó que el Congreso tiene mala popularidad. Isaac Mekler le aclaró que, a diferencia de él, los legisladores dan siempre la cara.Vía Perú21