Existe un slido vnculo entre los regmenes fascistas y los mal llamados regmenes "comunistas": ambos responden a una gestin del poder poltico bajo la lgica del totalitarismo. Ambos regmenes son totalitarios: intervienen sitemticamente en todos los niveles de la sociedad.
Por totalitarismo debemos entender la existencia y el desarrollo de una ideologa que tiende a cubrir todo los mbitos de la existencia humana y de la vida social. Son totalitarios por cuanto buscan generar un sistema de control sociopoltico de naturaleza policiaco-terrorista de la poblacin que adhiere pasivamente o que, por el contrario, le son oponentes. Se busca ejercer y cristalizar un control poltico e ideolgico sobre la totalidad del sistema social.
Se organizan en base a un sistema de partido nico de masas (aquellos que adhieren a su causa), normalmente es un rgimen liderado por un solo lder, quien estimula un culto a su personalidad. Para lograr lo anterior, necesita absoluta e imperiosamente ejercer el control de los medios de comunicacin masivos: se plantea establecer en los hechos un monopolio de la informacin. Lo precedente se asocia a una retorica de amedrentamiento sistemtico de aquellos medios que deciden optar por una lnea de cuestionamiento y crtica hacia este accionar y su gestin poltica del pas.
El Estado Totalitario ejerce un control absoluto y directo sobre los medios de violencia legtima, lase Fuerzas Armadas y Fuerza Pblica. Estos dejan de pertenecer al Estado, y pasan a formar parte del rgimen. Si la resistencia a tal fenmeno es demasiado clara, el totalitario crea un sistema de balance de poder, edificando, para ello, rganos de naturaleza paramilitar, verdaderas guardias pretorianas destinadas a proteger fsicamente el rgimen y generar aprensin en las filas de dichas entidades militares.
El rgimen totalitario transforma el ordenamiento social liberal, que pasa de una pluralidad de actores a una concentracin de los mismos. El Estado totalitario necesita un sistema poltico de partido nico: si no es posible por la va legal, este puede ser bypaseado por medio de una atomizacin de las fuerzas de oposicin. Generar y estimular ciertas condiciones para impedir una organizacin de la Oposicin constituye claramente una forma acertada, para este aparato ideolgico, de generar de facto un sistema de partido nico, con un liderazgo nico, no diferenciado de la direccin del Estado.
La descripcin anterior es aplicable a los regmenes totalitarios de naturaleza fascistas y comunistas, pero no solo a ellos. Hoy en da, y ya hace un tiempo atrs lo habamos sealado, una nueva forma de rgimen totalitario est viendo el da. Las que podemos denominar "Democracias Totalitarias" estn adoptando la misma naturaleza de aquellos regmenes que gobernaban para las masas, poco importaban si eran de izquierda o derecha o de sus extremos.
La problemtica de Honduras no es ms que un sonido de alarma, uno ms, frente a ascensin de regmenes que en la forma responden a las democracias liberales, pero que en la esencia estn ms cerca del totalitarismo.
Las fuerzas de la reaccin, lase liberales y de Derecha, fueron sorprendidas por este nuevo fenmeno -cuyo surgimiento responde a prcticas desnaturalizadas de gestionar y administrar el poder soberano. Sin embargo hoy, vemos que se estn reestructurando y adoptando nuevas formas de hacer frente a esta nueva "marea roja", como lo ha sostenido el mandatario Rafael Correa. Dos de ellas son el surgimiento de "oposiciones territoriales", como las conocidas en Bolivia con Santa Cruz de la Sierra, por ejemplo. Y ahora, lo que podramos denominar "sustituciones constitucionales forzadas", como en Honduras.
La polarizacin poltica es un hecho en Sudamrica. La ideologa de izquierda conoce una fragmentacin cuya tendencia es acercarse ms y ms hacia un modelo populista. Estos regmenes totalitarios necesitan generar, si es necesario, artificialmente, enemigos. Internos, para cristalizar la lgica del partido nico, afianzar la dependencia poltica hacia "El Lder" y acrecentar el control ideolgico, social y poltico de la poblacin. El enemigo externo, para justificar procesos de reforzamiento de sus aparatos militares, y de paso, afianzar el control ideolgico sobre stos mismos.
El temor a las "democracias totalitarias", como la de Hugo Chvez, puede haber entregado lecciones a ciertas fuerzas liberales, por lo que escenas como las de Honduras, podran, bajo ciertas condiciones reproducirse, sobre todo ahora que no existe un rgano que sea capaz de anticiparse a ellas o que simplemente no las considere una amenaza para la estabilidad regional, como la OEA.
Cristian Leyton Salas