
Resulta paradójico que por primera vez en la historia en que un equipo africano organiza un mundial de fútbol sea precisamente un equipo africano el primer eliminado.
A Samuel Eto’o le tomó 10 minutos romper el 0-0. Una fallida salida del central danés Kjaer, de espaldas a los delanteros camerunenses, le regaló el balón a los africanos. El ariete del inter de Milán la recibió solo, entró en el área europea y definió fuerte y abajo.
Pero un contragolpe de los europeos, a los 33 minutos, tras un pase de 60 metros, concluyó en el gol delantero Bendtner que marcó el empate danés.
Para la segunda mitad entró en Dinamarca Daniel Jenssen por Jorgensen. Y en Camerún Makoun entró por Njitap.
Hacia los quince minutos del del segundo tiempo, nuevamente de contragolpe, Dinamarca se puso adelante en el marcador con tanto de Rommedahl.
De esta manera, Camerún, los antiguos leones indomables, que deslumbraron el mundo en la década pasada de la mano de Roger Milla y una generacion de excelentes jugadores, se convierte en el primer eliminado de Sudáfrica 2010.