
El veto internacional que prohíbe la caza comercial de ballenas desde hace 25 años se pone este lunes en cuestión en la reunión de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) que se celebra en Agadir (Marruecos) y que durará una semana. La paradoja es que se busca reducir la captura del cetáceo a la mitad permitiendo su caza.
Cada año se cazan unos 1.500 ejemplares de este animal, según los datos de CBI. Bajo el pretexto de la investigación científica, países como Japón, Islandia y Noruega hacen caso omiso a la moratoria establecida desde 1986. Se trata de habilitar un cupo de caza comercial permitido, para comprometer a este tipo de países con el cumplimiento de las normas establecidas. Si el 75% de los 88 países que integran la Comisión aprueban la nueva normativa, en teoría la CBI podría controlar tanto la llamada caza científica como la comercial, fijando unas cuotas máximas para cada uno de los países. Es una salida de consenso para hacer cumplir unas prohibiciones que no se respetan...Leer más en rfi