
El equipo de Corea del Norte hace su segunda presentación en la copa del mundo, pero sus participación está llena de curiosidades.
Ya antes de iniciar el torneo mundialista Corea del Norte había hecho noticia, o tal vez deberíamos decir que se había convertido en el hazmereir del mundo futbolero. Así es. Ni en el equipo de nuestro barrio se les ocurriría inscribir a un delantero en el puesto de arquero, eso fue lo que los dirigentes norcoreanos hicieron pensando que así ganaban un jugador de campo más: inscribieron a Kim Myong Won del club Amnrokgang como tercer arquero. La FIFA aclaró que el coreano solo podía jugar en ese puesto y no en el campo.
Para seguir con los problemas, este mismo Kim Myong Won, junto a otros tres jugadores: Kim Kyong Il, Pak Sung Hyok y An Chol Hyok aparentemente abandonaron su delegación y desaparecieron en Sudáfrica. Recordemos que Corea del Norte es un régimen comunista, por lo tanto una deserción por motivos políticos no sería raro ni la primera que se da en el deporte. La delegación coreana niega esta historia y la FiFA dice que "desconoce mayormente."
Sin embargo, la otra cara de la moneda se da con el jugador Jong Tae-Se, apodado "El Rooney del Pueblo", quien derramó lágrimas de emoción al escuchar su himno durante la ceremonia de inicio en el partido contra Brasil. (ver video) Lo curioso es que el Rooney coreano nunca ha pisado suelo norcoreano. Él nació en Nagoya, Japón, de padres surcoreanos, pero su madre, admiradora del régimen norcoreano se declaró de esa nacionalidad y lo inscribió en una escuela financiada por el gobierno de Norcorea, luego asistió a la Universidad Corea en Tokio, también financiada por el gobierno de ese país comunista. Luego Jong cambió su nacionalidad surcoreana por la del norte. La embajada norcoreana le dio pasaporte. Actualmente pertenece al Kawasaki Frontale y está a prueba con el Balckburn Rovers de Inglaterra.
Cesar Klauer