Escrutaba el cielo en dirección de la Luna aquella Noche Buena de 1968, tratando de dar con la silueta del Apolo 8, el Apolo de Navidad, que había partido de Cabo Cañaveral, Florida, hacía tres días.
Juan de ocho años de edad, no sabía que le resultaría imposible hacerlo. Que para hacer estas cosas un ser humano como él, pero mucho más grande que él, Galileo, había inventado hacia varios siglos algo que se llamaba telescopio.
Sin embargo, eso seguro poco le importaba, aquella noche antesala de la Navidad, Juan se dejaba guiar por su imaginación de niño que lo transportaba en sus brazos para llevarlo, como lo hace aun ahora cuarenta años después, por los dédalos de los sueños.
Había leído en alguna parte que Borman, Lovell y Anders eran los astronautas que iban a dar vueltas en la orbita de la Luna y que justo en esa Noche iban a dirigir un mensaje a la tierra, enviando al mismo tiempo imágenes inéditas de nuestro planeta.
En honor a eso, a lo que hicieron esos hombres hermanados con la tecnologia de su momento, quiero recordar esos momentos, compartiendo este video sobre el Apolo 8... Y volver a sentir lo que sentía en aquel entonces cuando era niño, a tan solo 7 meses de la llegada del hombre a la Luna.