
Se empieza a configurar un nuevo panorama electoral. Después de ser gobernados en la década del ‘70 por militares, la población cansada de extremismos decidió desde la década del ‘80 por candidatos de centro: Fernando Belaúnde, Alan García, Alberto Fujimori y Alejandro Toledo.
Todos ellos ofrecieron ser el fiel de la balanza ante los extremismos de derecha y de izquierda. Hoy los ciudadanos parecen querer optar por los extremos y sentirse mejor representados. Se trata de elegir el modelo económico que mejor los represente; por un lado el neo liberalismo pragmático defendido por los Fujimoristas* y por el otro los autodenominados nacionalistas. En este escenario el PAP le restaría votos a Humala y el Toledismo a Keiko.
Aunque hoy las encuestas le dan más opción a Castañeda todavía nada está dicho. La reciente elección municipal complementaria en el país es una muestra referencial de ello y de lo que pueda suceder. En efecto podemos observar por ejemplo que en el distrito limeño de Ancón (ganó Unión Por el Perú-UPP) y en La Libertad, otrora bastión del aprismo, en el distrito de Sinsicap, Prov. De Otuzco (ganó Si Cumple) Se cumplió con ésta premisa pese a que desde el gobierno se están haciendo plausibles esfuerzos por mejorar la calidad de vida de los pobladores, ellos han preferido recibir el mensaje de quienes les dicen “que el gobierno tiene la obligación de ponerles el agua, el desagüe, la luz, etc, etc. porque eso lo hacen con nuestros impuestos” y con su voto castigan al partido de gobierno que llego tarde con su mensaje para explicarles que también hay una decisión política para poder atenderlos y realizar una mejor redistribución del erario nacional.
*Su propuesta fue diferente cuando postularon en 1990.