
Dos de los impostores: Anelka y Domenech
¡Que se vayan todos!
“Que se vayan todos”. Ninguno de estos jugadores, titulares ni suplentes, merece permanecer en el equipo de Francia ni un minuto más. No merecen llevar la camiseta azul que tantas glorias ha dado al balompié francés. Francia no merece esa vergüenza... Nunca debió este once mediocre y pusilánime clasificar a este mundial; el tanto convertido con la mano por Thierry Henry frente a Irlanda fue una vergüenza, igual o mayor a la que todos aquellos que amamos el buen futbol y que reconocemos en Francia uno de los ejemplos a nivel mundial tenemos que soportar.Ya los escándalos mediáticos de Franck Ribery mostraban que a nivel de disciplina el equipo de Francia hacia agua. Lo mismo, la patética performance de Raymond Domenech, un DT sin el mínimo nivel que un país con las aspiraciones deportivas de Francia merece. Ni hablar de la terrible frase que Nicolas Anelka, alejado para siempre de un equipo en el que nunca debió estar, lanzó al encuentro del mediocre entrenador que con tímida actitud le pidió que replantease su posicionamiento en el campo de juego... una terrible frase que resonará aun durante mucho tiempo embargando nuestro corazón de pena y vergüenza.¡Que se vayan todos! Hay que refundar el proyecto del fútbol francés a más alto nivel. Francia no merece esto. No merecia acabar así, perdiendo al final frente a Sudáfrica, último en su grupo. Duele, habrá que volver a empezar...El Deportivo