
La polémica actriz norteamericana Lindsay Lohan está planeando lanzar su propia línea de bolsos y la mejor idea que se le ocurrió para la campaña de promoción es mostrarse totalmente desnuda. Sin embargo su idea tiene un problema: el brazalete que le colocaron para controlar su adicción al alcohol. Según trascendió Lindsay Lohan pedirá un permiso especial para quitárselo ofreciendo a su vez contar con presencia policial mientras dure la sesión de fotos. Richard Luna, un ejecutivo de The California Bag, aseguró que la actriz se quitará la ropa y posará sobre una cama para un reportaje fotográfico que tendrá lugar en Los Ángeles el próximo mes de julio. "Estamos pensando en llamar a la Policía para que esté presente durante la sesión y así podamos quitárselo", agregó Luna en declaraciones que reproduce Europa Press.
Fuente: InfoBae