
La hora de los balances esperara. Las explicaciones de Raymond Domenech también. Una página del equipo de Francia se ha volteado el martes por la noche. Y para ser honestos, esperábamos este momento con impaciencia para comenzar una nueva etapa. La era Domenech terminó dejando tras su paso un campo en ruinas, con una nueva humillación -deportiva esta- ante la selección que ocupa el 83er lugar en el ranking de la FIFA. En verdad, no faltaba mucho para que nos encontrásemos en esta situación. Lo que sucedió hace cuatro días y la revuelta contra la Federacion Francesa de Futbol no dejaban espacio para esperar mucho de estos “Blues”. Por su culpa, la selección de Francia no solo salió de la Copa del Mundo por la puerta trasera. Esta se convirtió en el hazmerreír del mundo. "Nos gustaría pedir disculpas", repetían en coro Evra, Abidal y Diarra en los pasillos del Estadio Free State. Esto no quiere decir que sean perdonados. Sería muy fácil. Estos “Blues” han dado un espectáculo y esto probablemente no ha terminado. A lo largo de los próximos días, es probable que la discordia continúe a través de declaraciones intempestivas. Apenas se escucho el pitido final del partido contra el combinado de África del Sur (2-1), Patrice Evra, reemplazado "sin razón" según él, prometió decir "SU verdad". “Los franceses necesitan saber lo que sucedió. La gente sabrá cómo hemos llegado a esta situación”, añadió. Desde fuera, uno apostaría que la falta de sustancia y de cohesión del grupo no serían totalmente ajenas a lo que viene sucediendo. El problema dura desde hace dos años y el fiasco de la Eurocopa 2008. "No todos hemos empujado el coche en la misma dirección", lamenta Bacary Sagna. "No hemos jugado realmente en conjunto como un equipo", dice Yoann Gourcuff. Las responsabilidades, ya lo hemos dicho, son colectivas. Algunos jugadores pueden ver sus carreras internacionales en peligro. Para Raymond Domenech, es claro, todo ha terminado. ¿Pagarán los culpables? A partir del 11 de agosto del presente en Noruega cuando se juegue un partido amistoso, los “Blues” serán dirigidos por un nuevo entrenador. Para entonces, los culpables de este fracaso en la Copa del Mundo habrán sido señalados. De aquí hasta entonces, los culpables habrán asumido todas las consecuencias. Jean-Pierre Escalettes, presidente de la FFF, está claramente en la mira. Bajo su presidencia, el máximo órgano del fútbol francés ha caído al nivel de lo ridículo. Para empezar, cuando se decidió mantener en el puesto a Raymond Domenech en medio de lo sucedido en la Eurocopa 2008. Por segunda vez, cuando fue el blanco de una rebelión de niños mimados. "La renuncia es una decisión personal”, ha subrayado. “No es propio de mi persona abandonar el barco", añadió. En Sudáfrica, el barco francés se hundió completamente. Laurent Blanc tendrá la difícil tarea de reflotarlo... Taisne Emery, Bloemfontein (Sudáfrica) Vía L'Equipe