
Las matemáticas están servidas en esta última jornada de la fase de grupos. Aunque algunas selecciones como Holanda ya sabe que estarán en la siguiente fase, quedando por decidir si serán primeras o segundas de grupo, hay otras que con la calculadora en la mano echan cuentas y prevén posibles resultados. Ese puede ser el caso de Inglaterra, en donde por si fuera poco, las casas de apuestas ya ofrecen cuotas sobre posibles sustitutos de Capello, lo que demuestra la poca confianza que otorgan al técnico italiano.
Inglaterra depende de sí misma, ya que si vence a Eslovenia pasaría a la siguiente ronda y lo podría hacer como primera de grupo siempre y cuando Estados Unidos no venza a Argelia en el otro partido del grupo o lo haga por un gol menos que los de Capello. También se puede dar a la situación de que se produzca un empate en ambos partidos e Inglaterra marque dos goles más que Estados Unidos. En este caso se decidiría por sorteo si ingleses o americanos pasan a octavos de final. Todo esto indica que los de Fabio Capello deben conseguir los tres puntos para asegurarse su permanencia en el Mundial de Sudáfrica y no depender así de lo que ocurra en el otro partido del grupo.
El encuentro frente a Eslovenia será una auténtica final para la selección inglesa, la cual no se clasificó para disputar la Eurocopa de 2008. La catástrofe de 2008 debía ser enmendada con una buena actuación en Sudáfrica, pero dos empates y un juego bastante pobre podrían sentenciar la apuesta por el Mundial 2010 de Inglaterra, quienes como inventores de este deporte quieren demostrar que vuelven a estar al máximo nivel. Parece que Capello seguirá confiando en un ataque formado por Wayne Rooney, uno de los mejores delanteros del mundo, y Emilie Heskey, un jugador muy corpulento pero que no recibe la confianza de muchos aficionados ingleses.