
La salida de la selección francesa del Mundial sudafricano no pone punto final a la polémica desatada por el patético desempeño de los Bleus. A menos de 24 horas de sellar la suerte gala perdiendo ante los Bafana Bafana, llega la hora del ajuste de cuentas. Aunque el refrán dice que la derrota es huérfana, Francia busca al padre del ridículo de los hombres conducidos, al menos en apariencia, por Raymond Domenech. En este ambiente de linchamiento, la última en sumarse al clamor público fue la ministra de Deportes francesa, Roselyne Bachelot, quien afirmó este miércoles a la radio Europe 1 que "¡Los responsables de este desastre tendrán que asumir las consecuencias! Primero los jugadores, seguidos del 'staff' técnico y luego la Federación", en alusión a los “Bleus”...
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