
El presidente francés Nicolas Sarkozy ha decidido eliminar la emblemática fiesta de la ‘Garden Party’, un evento que se celebra tradicionalmente en el palacio del Elíseo el 14 de julio para honrar a aquellos ciudadanos que se hayan destacado en el año por tener un comportamiento virtuoso. La crisis apremia y no es un buen año para agasar a quienes tuvieron conductas ejemplares a ojos del Ejecutivo: la fiesta costó el año pasado más de 700.000 euros.A esta fiesta han estado invitadas siempre personalidades importantes, cuya asistencia costó en 2009 un total de 100 euros por persona a los franceses. Hasta sumar exactamente 732.826 euros. El coste de la restauración fue de más de 300.000 euros, las carpas donde se ubican los fastos costaron casi la misma cantidad y el vino y el champán para celebrar las buenas acciones de otros rondaban los 50.000. No es tiempo de semejantes gastos a juicio del Ejecutivo francés...Leer más en rfi