
Lindsay Lohan es la adicción en persona. Si antes era el alcohol y otras sustancias estupefacientes su vía de escape, ahora es la comida la que sacia su ansiedad. Así lo asegura, al menos, la revista In Touch, que lleva a su edición de hoy las ‘pruebas del delito’.
Y es que a la vista está que en las últimas semanas la artista ha ganado algo de peso, algo que sin duda no le viene nada mal dada la excesiva delgadez que lucía en los últimos meses. Lo que llama la atención no es que haya ganado peso, sino que la actriz ha pasado de una extrema delgadez a un peso algo más adecuado para su estatura en un periodo muy corto de tiempo.
En tan sólo unas semanas, nos hemos encontrado a una Li-Lo irreconocible y bastante hinchada.
Según fuentes cercanas a la actriz, Lindsay se ha convertido en una fan de la comida basura y de las bebidas altamente calóricas. ‘Desde hace un tiempo, no hace otra cosa que beber True Blood, una bebida sin alcohol con muchas calorías y come comida basura’, asegura una amiga de la polémica rubia.
Consciente de ello, la ‘chica mala’ comenzado a poner remedio a estos kilos de más practicando boxeo. Teniendo en cuenta la importancia de su imagen, no es de extrañar que la joven se haya decidido por este deporte como una de sus actividades favoritas para adelgazar y tonificar.
Además, ya hay dos programas americanos que quieren contratarla para su próxima temporada: ‘Dancing with the stars’ –el ‘Más que baile’ americano-, y el reality ‘The Celebrity Apprentice’, conducida por el magnate Donald Trump. Y por si fuera poco, están los proyectos de rodajes que tiene en marcha. Sin duda toda esta actividad le va a venir muy bien para mantener la mente ocupada y las manos lejos de la comida.
Fuente: Terra