
Pocos habrían imaginado que la clasificación del Grupo F sería la que se presenta a estas alturas de la competición, con un empate a puntos entre Italia y Nueva Zelanda en el segundo puesto y Paraguay encaramada al liderato. No obstante, después de dos jornadas, la situación es ésta y, con una diferencia de sólo tres puntos entre el primero y el último, resulta imposible saber quién conquistará el pase a octavos.
La cita
Da la sensación de que Marcello Lippi se haya pasado la mayor parte del certamen negando la existencia de una crisis en la concentración italiana. “No quiero hablar de los problemas del equipo; los problemas están en el campo”, zanjó el seleccionador italiano el lunes. No obstante, los resultados no han sido hasta ahora los que la Azzurra esperaba cuando llegó a Sudáfrica con la intención de defender el título. Dos empates dejan a la selección italiana en una situación complicada, pero Lippi insiste en que su equipo tiene talento para enderezar el rumbo. A Italia le ha llegado el momento de dar un paso al frente. Sólo una victoria le permitirá estar con los 16 mejores cuando comience la siguiente fase.
Por su parte, Eslovaquia no ha tenido el mejor de los comienzos y sólo ha logrado un punto en sus dos primeros partidos, saldados con empate a 1-1 con Nueva Zelanda y derrota por 2-0 ante Paraguay. El combinado eslovaco se enfrentará a la vigente campeona del mundo sabiendo que una victoria le daría la clasificación, siempre y cuando los kiwis no continúen con su sorprendente racha y se impongan a los paraguayos en Polokwane. El equipo de Vladimir Weiss sólo disparó una vez a puerta en su último partido y necesitará mejorar esa estadística si quiere prolongar su estancia en Sudáfrica.
“Somos muy perseverantes: no nos rendimos hasta que logramos nuestro objetivo”, declaró el delantero Stanislav Sestak. Los centroeuropeos tendrán que recurrir a esta clase de resolución si quieren derrotar al equipo de Lippi.Vía FIFA.com