
Nunca antes un Mundial había permido en la primera ronda a su campeón saliente. Una derrota que sorprendió solo hasta cierto punto, ya que la selección de Marcello Lippi estuvo muy lejos de su nivel habitual.
Un primer empate 1 a 1 con Paraguay, otro mucho más inquietante con Nueva Zelanda y para terminar este révés que vino a confirmar todas las carencias de los "azzurri", irreconocibles en lo que mejor saben hacer, defender, e inexistentes ante el arco adverso.
Al igual que Francia, Italia terminó última de su grupo, detrás de Paraguay, Eslovaquia y Nueva Zelanda, y con un balance apenas superior al francés, con dos puntos y cuatro goles marcados...Leer más en rfi