
Aunque no le sirva de consuelo a los italianos, esto no ha sucedido por primera vez, no es nada nuevo en los mundiales. Ya sucedió dos veces. La primera vez fue en 1966, cuando Brasil, campeón del mundo en 1962, fue vencida por Hungría y Portugal. El segundo equipo que paso por lo mismo fue Francia. Los “Blues” habían brillado como anfitriones en el Mundial de 1998. Se plantaron en seco cuatro años más tarde en el Mundial de Corea – Japón de 2002. Regresaron al Hexágono con solo un punto en su haber y ningún gol marcado en tres partidos. Eso no les impidió quedar segundos en la siguiente Copa del Mundo cuatro años después, justo detrás de Italia... La historia continua...