
Finalmente, los representantes de la Cámara y del Senado se pusieron de acuerdo y cuando en Washington se hacía de día lograron un consenso para reformar el sistema financiero. El objetivo de sus impulsores -con el presidente Barack Obama a la cabeza- es evitar otro colapso financiero mundial o, por lo menos, que los platos rotos no lo paguen los contribuyentes.
De votarse el próximo martes, se trataría de la mayor reforma de regulación financiera desde 1929. La iniciativa –que Obama tomó casi como desafío personal- busca entre otras una reestructuración en Wall Street e inyectar transparencia en las operaciones bancarias para evitar que se repitan crisis financieras.
El acuerdo impone nuevas restricciones a las operaciones por cuenta propia de la banca y aumenta el control sobre el mercado de otros productos de la especulación financiera. Ahora, deberá ahora ser votada el martes y luego ratificada por el presidente estadounidense...Leer más en rfi