
Las comisiones de Defensa y Energía del Congreso investigarán la ejecución del proyecto petroquímico a cargo del consorcio Nitratos del Perú, cuyo 49% de accionariado pertenece a la Empresa Nacional de Explosivos de Chile (ENAEX), filial del holding mapochino Sigdo Koppers, que pretende producir insumos para la elaboración de explosivos que tendrían como uno de sus destinatarios finales a las Fuerzas Armadas sureñas.
El titular del grupo de Defensa, Edgar Núñez, refirió que "siempre es peligroso dejar en mano de empresas chilenas la explotación de recursos estratégicos y peor aún si estos grupos tienen estrechos vínculos con su gobierno y sus Fuerzas Armadas".
"En este tipo de casos se debe actuar con criterio, porque se va a terminar alimentando la capacidad ofensiva bélica de Chile y poniendo en riesgo al país", acotó.
Por ello, consideró necesario "realizar un estudio respecto de los criterios que permitieron a esta empresa chilena ejecutar este proyecto en nuestro país. Se debe indagar el tema y por ello se solicitará al Ministerio de Energía (MEM) que dé la información o explicaciones necesarias".
A su vez, la integrante de la Comisión de Energía, Cecilia Chacón, refirió que "es preocupante que los explosivos producidos en Perú terminen en sus FF AA, resulta irónico y alarmante. Si bien el Estado debe fomentar la inversión, no puede renunciar a su prerrogativa de tomar en cuenta los peligros que suscita".
Especialmente, agregó, si se tiene en cuenta que actualmente Chile vende a Perú casi todos los explosivos que se usan a pesar de que no tiene nada de gas.
"Con esta planta en manos de capitales chilenos vamos a seguir dependientes de ellos y es más riesgoso si se toma en cuenta que se va a fortalecer a sus Fuerzas Armadas con más explosivos", comentó al tiempo de adelantar que requerirá al MEM las explicaciones del caso.
Acotó que esta no es la única preocupación que ha generado el anuncio de la instalación de la planta petroquímica.
"Tenemos entendido que otros consorcios participaron en la licitación del gas que les permitiría instalarse en el país y debemos saber por qué se escogió a ellos. También preocupa que primero se indicara que la planta debía instalarse en Marcona y ahora en Pisco, que está cerca de la zona de amortiguamiento de la bahía de Paracas, a la que podría poner en riesgo", puntualizó.
Fuente: Agencias