
Si el primero de los goles argentinos fue un evidente off-side, que ni los más fieles barras bravas argentinos pueden negar con sus insultos y comentarios, y el segundo fue un regalo del defensa mexicano, el tercero, también de Tevez, fue un gol que se mete en la historia de los mundiales. El extraordinario tanto marcado por el Apache pone las cosas tres a cero y a Argentina prácticamente en cuartos de final contra Alemania. Sólo un milagro salvará a los mexicanos de caer derrotados hoy.
Es curioso, poco habitual por lo menos, que en un solo partido se den tantos eventos dignos de atención: un gol en off-side, otro por grosera falla defensiva, y un golazo extraordinario. Se me viene a la mente el partido contra Inglaterra en México cuando Maradona marcó un gol con la mano y otro que es considerado por muchos como el mejor de todos los mundiales. Indudablemente, este partido de hoy es histórico también.
Ya los analistas estarán especulando sobre el partido que se viene contra los germanos, qué hacer para detener a los pánzer alemanes, y qué planificará el entrenador teutón para anular a Messi y compañía, tal vez debería consultar con Mouriño, él sabe cómo hacerlo.
Cesar Klauer