
El congresista Ricardo Belmont, autor del controvertido protecto de ley
Obscenidades del nuevo milenioMarco SifuentesPerú 21, 27 de junio de 2010
Stephen Hawking cree que es posible viajar en el tiempo, pero únicamente hacia el futuro. Viajar al pasado sería, según su hipótesis, físicamente imposible. Evidentemente, Stephen Hawking nunca ha visto RBC Televisión, canal 11 de Lima - Perú.Belmont tiene una cruzada personal a favor de la televisión blanca pero lo que ha conseguido es una televisión transparente (porque nadie la ve). Lo más rescatable de su programación es la Teleferia, notable ejemplo de capitalismo popular y culposo placer de la juventud noctámbula. Pues eso: ver RBC es como tomar un avión a Cuba: un viaje al siglo XX. Toma mientras, Hawking. Curiosamente, el dueño de esta televisora estancada en los 70 es el mismo congresista que pretende regular las comunicaciones del año 2010.La Ley Obscena o Ley Belmont ha concitado la atención a niveles mundialistas de nuestra prensa. No es para menos. El proyecto contempla mandar a la cárcel, hasta por seis largos años, a los responsables de medios que "publiciten imágenes, mensajes o audios obscenos o pornográficos". La ley es tan mala que, si se aplicara, habría que empezar encerrando en Lurigancho al mismísimo Hermanón, por ser el responsable de un medio que abre los teléfonos y termina "publicitando" las divertidas llamadas de su escasa audiencia a un conductor al que le gritan Pelado Cabeza de Pinga. Listo. Mensaje obsceno, difundido por RBC TV, responsable: Congresista Belmont. A la cana.Pero hay un tema de fondo aquí, además del de libertad de expresión, abordado extensamente en otros espacios. Ese tema es el desconcierto de nuestros legisladores frente a los nuevos medios. Como de costumbre, los otorongos no le han dedicado ni medio segundo de reflexión al tema.Efectivamente, hay un problema si los noticieros televisivos nos estampan cuarenta minutos de cadáveres reventados cada día y si periódicos como "El Chuculún" y sus Cinco Ejercicios Para Tener Pene de Burro se exhiben alegremente en los kioskos. Pero para todo eso ya existe un marco legal (que no se cumpla es otra cosa y los congresistas prefieren dar nuevas leyes en vez de supervisar que las existentes se cumplan).Los congresistas que defienden este proyecto dicen que piensan en los niños. Pero los otorongos no piensan en los niños o no piensan a secas. ¿Se han puesto a pensar los padres del Patria qué pasaría si su proyecto se aplicase en el siglo XXI? A ver, ¿si pongo una calata en mi blog, voy preso? ¿Y si mi blog no está alojado en Perú, sino en un servidor en Suecia? ¿Y si la pongo en mi cuenta de Facebook? ¿Es público o privado?El congresista Raúl Castro Stagnaro dice que son obscenos "los bailes eróticos en posiciones que no son normales y que inducen a actos sexuales". ¿Este señor alguna vez en su vida ha hablado con alguien nacido después de 1990? Entre a YouTube y busque "perreo en el colegio", congresista. ¿Va a meter presos a los chicos que salen allí y que subieron el vídeo para "publicitar" su baile?Los problemas que plantean los nuevos medios escapan al limitado alcance de Belmont et al. En Internet no hay horario de protección al menor. Muchos menores navegan por la red en cabinas, lejos de la supervisión de sus padres. Las regulaciones a las cabinas de Internet (filtrar algunas webs, llevar registro de sus usuarios o no permitir el ingreso de menores en horario escolar) son letra muerta y, aunque se aplicaran, no servirían de absolutamente nada. Y quienes tienen Internet en casa, ¿saben con quiénes chatean sus hijos? ¿Ya entraron a Chatroulette?Los congresistas deben excitarse mucho con la calata de Caretas o con las Playboys arrugadas bajo el colchón, pero, primicia chocherita, así ya no se juega. Hasta hace poco, de toda la gran e inimaginable oferta de ese sueño borgiano que es Internet, ¿saben qué es lo que más se consumía? Porno.Recién este año, el consumo de pornografía bajó a segundo lugar, desplazado por las redes sociales. Efectivamente, ahora la gente pasa más tiempo en Facebook y similares que consumiendo porno. ¿Y saben qué es lo que más se ve en las redes sociales? Las fotos de chicas.¿Los congresistas que apoyan la Ley Belmont tienen hijas adolescentes? ¿Han visto las fotos que tienen en sus cuentas de Facebook? ¿Son obscenas? ¿De verdad creen que todo esto se puede regular con leyes?En Internet existe material mucho más abundante y cuestionable que el que escandaliza a los congresistas, pero que es -bienvenido al siglo XXI, señor Belmont- imposible de regular, censurar o sancionar. No estamos hablando sólo de pornografía explícita, sino de una amplia gama de contenidos que ningún chico de 6 años debería consumir. Esta es una situación que, disculparán el lugar común, no requiere más leyes si no más educación. Educación que reflexione sobre los nuevos medios. Educación desprejuiciada y atenta a los cambios. Educación no sólo para los hijos, sino también para los padres y, evidentemente, para los congresistas.
P.S.: Mientras escribía esto pensaba en que estas discusiones sobre la censura en Internet quizás dentro de poco ya no tengan sentido si Apple y su modelo de aplicaciones cerradas llega a dominar el mundo (y a acabar con la web abierta). Pronto ya no sería Estado el censurador sino una empresa privada. Sobre el tema, lean la historia de una increíble censura de Apple al Ulises de Joyce.Vía Peru21.pe