
Como no podía ser de otra manera en un partido entre selecciones con tanta historia, el partido entre alemanes e ingleses terminó con muchos goles y en medio de una polémica que sin duda no terminará rapido.
El clásico europeo cumplió con todas las expectativas y fue el mejor partido en lo que va del Mundial. Un duelo abierto, de ida y vuelta, con numerosas ocasiones de gol de cada equipo.
Pero quizás el más recordado será el tanto que no fue, una jugada que hizo recordar al famoso gol fanstama con que Inglaterra derrotó 4-2 en la final del Mundial de 1966 a Alemania.
Alemania adelantó por intermedio de su goleador Miroslav Klose a los 20 minutos tras forzar una jugada con la defensa inglesa, que no pudo contenerlo. A los 32, aumentó con un golazo de Lukas Podolski tras pase de Muller.
Cinco minutos después, a los 37 minutos, Inglaterra conseguiría el descuento con un cabezazo del defensa Upson. Un minuto después se iniciaría la polémica. Lampard dispara desde media distancia, el balón rebota en el travesaño y entra por lo menos medio metro en la portería germana. Sin embargo, ni el árbitro central Larrionda ni el juez de línea convalidan el tanto.
La jugada terminaría por bajar los ánimos de los jugadores.
A los 22 minutos del segundo tiempo, Muller, el mejor jugador del partido, vence con un derechazo cruzado al portero inglés para poner el 3-1. El 4-1 definitivo llegaría a los 25 minutos por intermedio de Muller nuevamente.