
Por Eco. GILBERTO OJEDA SALAZAR
23 JUL 2009
Editorial chileno nos propone sutilmente formar alianza antichavista y desliza que sus compras de armamento son por el peligro totalitario que esa corriente representa.
En el fondo lo que preocupa a Chile es que el Per se deslice hacia la corriente chavista y se crispa, lo que alimenta la urgencia de cuidarse a futuro.
El vecino Austral lanza un mensaje de desaliento, reclaman al Per para conducirse en dupla por un camino que asegure a ambos pases el desarrollo econmico, dentro del modelo que le ha dado resultado a Chile, la condicin para alcanzar ese objetivo es todo un disparate.
Chile, teme por la estabilidad poltica en nuestro pas, teme que la penetracin ideolgica de las corrientes etno?nacionalistas capturen el poder y en conjunto apunten contra el vecino austral.
Las inversiones extranjeras en Chile, demuestran as el peso que tienen para definir la poltica exterior chilena, les preocupa la estabilidad de sus inversiones les preocupa que una guerra de origen ideolgica trunque sus proyectos de largo plazo.
La presencia de los rusos en: Bolivia, auspiciando el armamentismo altiplnico, Venezuela, armando hasta los dientes para una posible confrontacin con Colombia, FARC de Colombia, peligrosa relacin dotando de armamento al grupo guerrillero (misiles tierra aire).
Es evidente que la posicin ideolgica del Dr. Alan Garca, juega un papel trascendental, si mantiene una posicin siguiendo el principio: "Ni Washington, ni Mosc", se ver cada da ms aislado, importante para los interese chilenos que buscan inclinar al Per a participar de su modelo, renunciando a su pretensin de cambiar el "status" actual de los lmites terrestres y martimos, en la prctica inaceptable para el Per.
Lo increble en nuestro pas es que se haya congelado desarrollar una POLTICA DE ESTADO QUE POSICIONE AL PER COMO PLATAFORMA LOGSTICA DEL OCANO PACFICO SUR, lo que posibilitara fortalecer un EJE LIMA ? BRASILIA.
El desplazamiento de Evo Morales hacia el Uruguay, apunta a dos objetivos, en ese supuesto, desbloquear el ingreso de Venezuela al MERCOSUR (hay una total oposicin del Brasil) y de otro lado impedir que el comercio brasileo hacia y desde el Pacfico sea por puertos peruanos.
Que no quepa duda la crisis energtica, tarde o temprano nos habr de deslizar por el tobogn del armamentismo, la presencia de la Flota Norteamericana del Pacfico, mirando al Canal de Panam y a Colombia, miembro de la CAN, con una presencial estratgica para USA, tiene costa en el Pacfico y en el Caribe, adems de ser fronterizo con cinco pases, andinos y amaznicos.
La amistad de Hugo Chvez, esa sociedad ? por no decir complicidad ? con Irn, que sin tapujos apoya el FRAUDE reeleccionista en la Repblica Islmica, trae a nuestro continente las tensiones que ya vivimos. Tensiones que convienen tanto a Rusia, a Irn y a Venezuela, a los tres les conviene que las tensiones incrementen el precio del crudo, por que con ello jaquean econmicamente a USA y de otra parte cuentan en la ALIANZA ALBA con petrodlares para repartir maletines.
Editorial de La Tercera
Santiago, Chile
De manera imprevista, el ministro de Relaciones Exteriores peruano critic el martes las recientes compras de material blico realizadas por Chile, sealando que stas constituyen "una incitacin a la carrera armamentista" que amerita un debate en el Consejo de Defensa de Unasur. Sus palabras encontraron casi inmediato eco en boca del canciller chileno, quien convoc a una conferencia de prensa para responder que las armas adquiridas por Chile "ponen al da la capacidad defensiva" del pas.
Se trata de un nuevo enfrentamiento verbal entre autoridades chilenas y peruanas, cuestin que se ha estado haciendo habitual en el ltimo tiempo y que, ms all del contenido mismo del cruce de palabras de esta semana, entrega una seal del estado en que se encuentran las relaciones bilaterales.
La crispacin que exhiben los vnculos no deja de resultar paradojal, especialmente si se observan los alineamientos geopolticos actuales en Amrica Latina. La regin se encuentra dividida hoy en dos bloques con modelos de desarrollo distinguibles: uno enfatiza el personalismo, la invasin de las atribuciones de los poderes Legislativo y Judicial por parte del Ejecutivo, la limitacin de diversas libertades pblicas y la promocin del proyecto del "socialismo del siglo XXI"; el otro, la institucionalizacin del sistema democrtico, la apertura a la globalizacin, el respeto a las garantas constitucionales y la defensa del mercado como principal asignador de los recursos.
Pese a que Chile y Per se ubican en el segundo grupo, han sido incapaces de aprovechar esta realidad para acercarse y forjar una relacin que supere o, al menos, haga a un lado, sus diferencias histricas.
Al comienzo de los actuales gobiernos chileno y peruano, la cercana entre los presidentes de ambos pases permiti abrigar esperanzas de que un acercamiento fuera posible. Fruto de ese clima de optimismo fue el tratado de libre comercio suscrito en 2006.
Sin embargo, la relacin se vio daada por la presentacin de la demanda peruana ante La Haya que busca alterar el lmite martimo. La pretensin peruana de mantener el tema limtrofe en "cuerdas separadas" respecto del resto de la relacin termin siendo poco realista, dada la dimensin de los temas en disputa en su demanda. Producto de la decisin peruana de recurrir a La Haya, la relacin bilateral se ha convertido en un rehn de la demanda martima.
Adems, la relacin personal entre los mandatarios de ambos pases qued resentida desde el episodio en que la Presidenta de la Repblica se sinti engaada por su colega peruano, luego de que ella entendiera que ste llamara a retiro anticipado al comandante en jefe del Ejrcito, quien haba proferido expresiones antichilenas.
De esta forma, lo que parti de manera auspiciosa perdi fuerza en el camino y hoy se traduce en un vnculo tenso, donde, como lo demuestra el episodio de esta semana, funciona una lgica basada en la rplica y la contrarrplica.
Naturalmente, la mantencin de una situacin como esta no es deseable. Aparte de tener una mirada comn acerca del modelo de desarrollo, Chile y Per comparten una frontera, existen cuantiosas y crecientes inversiones nacionales en territorio peruano y viven en Chile decenas de miles de inmigrantes provenientes del pas del norte. Sin olvidar la importancia de los asuntos que separan a ambos pases -especialmente la demanda ente La Haya, que carece de fundamentos jurdicos slidos y es, sin duda, motivo de un molesto ruido en la relacin bilateral-, es importante que los gobiernos de ambos pases sepan construir, como lo dijo la Presidenta de la Repblica el 21 de mayo, una "relacin inteligente". Requisito para ello es buscar puntos de encuentro y evitar las ocasiones que inviten a la friccin y los malentendidos.