
Aunque la selección brasileña de Dunga mantiene en vilo a los chilenos, el director técnico de Brasil prefiere ser prudente antes de enfrentar al equipo de "El Loco" Bielsa esta noche en el Ellis Park. Desde 2007, Brasil y Chile se han enfrentado en cinco ocasiones. En cada oportunidad, los chicos se Dunga se han paseado: 4-0, 3-0, 6-1, 3-0 y 4-2. Veinte goles a favor, sólo tres en contra. ¿Se puede pedir más? Y si nos remontamos un poco más lejos en el tiempo, podemos ver que a nivel de mundiales, los chilenos han recibido buenas palizas por parte de la selección brasileña. El 4-2 en las semifinales del Mundial que los mapochinos organizaron en 1962 y el 4-1 encajado por la banda de Salas y Zamorano ante el combinado de Ronaldo y compañía en el Parque des Príncipes en 1998. ¿El rival ideal para los brasileños? De cualquier forma, a primera vista, parece más fácil que enfrentarse con una España en plena reconquista o a una Suiza protegida tras un muro de hormigón. Se ha convertido en una suerte de dictón decir en Brasil: “estamos faltos de confianza, juguemos un partidito contra Chile y retomemos el camino (del éxito)”. Sin embargo, Dunga está lejos de compartir el optimismo reinante. No forma parte de esa clase de personas. "Las victorias del pasado son buenas para la historia. Lo importante es el próximo juego. Chile es un equipo diferente, muy rápido y mucho más competitivo. La mentalidad de Bielsa, su entrenador, ha contagiado a sus jugadores y juegan al límite de sus posibilidades, dejando todo en el campo. Si queremos triunfar ante ellos, tenemos que hacer lo mismo", anunció en una conferencia de prensa. ¿Bielsa suicida? Sin embargo, el principal activo con el que cuenta Brasil en este partido podría ser justamente la táctica empleada por "El Loco", quien desde el inicio del Mundial ha ofrecido un juego lleno de entrega orientado al ataque. Un regalo de Dios para la selección de Dunga, obligada a jugar siempre contra 11 hombres que se atrincheran detrás. Según Bielsa, esa es la única manera de traerse abajo la jerarquía establecida. "Si hay una cosa verdaderamente difícil de hacer en un partido contra Brasil es defender. Y defender lo menos posible es atacar", dijo en una conferencia de prensa respondiendo a quienes lo catalogan de “suicida”. En cualquier caso, la Selección brasileña espera sacar provecho de las incursiones de Kaká, Robinho y Elano para marcar la diferencia en el partido. Sin olvidar que Felipe Melo fue vilmente golpeado en el tobillo por su compatriota Pepe en el partido contra Portugal y no es seguro que se restablezca a tiempo. Así, aunque el carnicero de la Juve ha participado en el entrenamiento este domingo, Dunga podría optar por jugadores más vitales como Josué, quien entró en su reemplazo tras el entretiempo del encuentro ante los lusitanos. O incluso contar con Ramires, quien ha mostrado sus cualidades cada vez que ha ingresado al campo de juego. Por el lado chileno, Bielsa apuesta por el retorno de Suazo, el atacante del Zaragoza, quizás el único que no le causa pesadillas cada vez que piensa en Brasil. Suazo es quien ha marcado los únicos tres goles que la selección brasileña ha encajado ante la Roja. Su compañero Fierro, quien juega como mediocampista en el Flamengo, está en condiciones de saber que la última vez que un equipo brasileño jugó contra Chile, Universidad de Chile se impuso y eliminó a los cariocas en los cuartos de final de la Copa Libertadores y precipitó la salida del equipo de Adriano. Fuente: sofoot.com