
Entre una formación que decepciona y la otra que se muestra sólida, los octavos de final entre España y Portugal se anuncian de pronóstico reservado este martes (20:30, hora local). El equipo que se presenta con mayores posibilidades tal vez no sea el que uno cree. La presencia de Cristiano Ronaldo en sus filas dificulta nuestra percepción. Las presuntas fuerzas de Portugal no son las que creíamos que eran. Mientras que la baja eficiencia del Balón de Oro del Fútbol de Francia de 2008 monopoliza la atención de los medios de comunicación, los lusitanos se han sacado de encima a un grupo muy complicado (Brasil, Costa de Marfil, Corea del Norte) afichando una solidez remarcable. Sobre esto no se hace mucho hincapié. El 7-0 encajado por la modesta Corea del Norte ha hecho olvidar ligeramente los dos empates concedidos contra Costa de Marfil (0-0) y Brasil (0-0). En el tole tole de la clasificación laboriosa al Mundial, estos dos resultados dicen mucho, sin embargo, sobre las fortalezas y debilidades de los portugueses. Si no marcan numerosos goles, no encajan tampoco muchos. Desde el alejamiento de Luiz Felipe Scolari, la selección portuguesa vehicula una imagen que traduce falta de puntos de referencia, no francamente la que debe transmitir un posible ganador. Pues entre la forma en la que esta se presenta y lo que dicen las cifras, hay un mundo de diferencia. Durante los 16avos, Portugal fue la única formación junto con Uruguay, que mantuvo su arco invicto, una performance de la que sólo Suiza (2006), Argentina (1998) e Italia (1990) pueden jactarse. Este rigor defensivo se refleja en los diecinueve partidos sin conocer la derrota - treinta y cuatro goles marcados, sólo tres recibidos- que este país detenta. Al momento de medirse con su vecino ibérico que se encuentra en trance de falta de eficacia, esto es algo que no es totalmente inocuo.España sufre en el juegoParadójicamente, España, designada como la gran favorita en esta competencia, parece avanzar hacia su octavo de final con menos certeza. "Si ella sigue jugando así, no va a llegar muy lejos", señala su ex entrenador Luis Aragonés. Desde su ingreso en la Copa Mundial, la Roja sufre por traducir lo que son sus grandes ambiciones en su juego. Incluso hasta cuando gana, la forma deja mucho que desear. Su movimiento de la bola es menos fluido que en 2008 cuando ganó el título europeo. Sus inicios laboriosos de partido inquietan al menos tanto como la torpeza de sus atacantes. ¿El culpable ante los ojos de la prensa española? Vicente del Bosque, forzosamente.En cada partido, el ex entrenador del Real Madrid se ve obligado a justificar sus decisiones, en particular la de alinear dos mediocampistas defensivos: Xabi Alonso y Sergio Busquets. ¿Se le acusa de desnaturalizar el juego español?, le preguntan. "Si usted ve en lo que se hace el deseo de jugar en una forma diferente, no es el caso", dice. “Me gusta escuchar los comentarios y trato de encontrar esas diferencias, pero tengo dificultad para hacerlo... No me he alejado de nuestro modelo”, añade. David Villa, máximo goleador español en la Copa del Mundo (6), hasta ahora le ha ayudado a escapar de la situación sin mayores daños. Mientras España gane, este será el caso. Después...
Fuente: L'Equipe