Greenberg asesor adems de a Obama a Manuel Zelaya
Por Ins Capdevila LA NACION
Stan Greenberg, el encuestador que asesor a Barack Obama, Bill Clinton, Nelson Mandela, Tony Blair, Ehud Barak, Alejandro Toledo, Gonzalo Snchez de Lozada y Manuel Zelaya en su camino a la cima del poder, cree que un presidente tiene espacio para equivocarse ms de una vez. Pero una y otra vez les recomienda a sus clientes que, si cometen errores, "los reconozcan".
A la presidenta Cristina Fernndez de Kirchner le habra aconsejado, por ejemplo, que "escuche el gran mensaje de la gente" en las elecciones de junio.
"Los votantes dan margen a sus lderes si ellos admiten sus equivocaciones y aprenden de ellas", dijo Greenberg -norteamericano de 64 aos-, de visita en la Argentina para presentar su libro Dispatches from the War Room (Mensajes desde la sala de guerra), e inaugurar su consultora.
De sus clientes, entre los cuales estuvo, en los 90, Eduardo Duhalde, Greenberg admira sobre todo a uno, Mandela. Cree que el ex mandatario sudafricano comparte con Obama, de quien fue encuestador externo en la contienda por la Casa Blanca, el inters por escuchar a la gente.
Considera, a su vez, que el presidente norteamericano es un lder populista "en el sentido norteamericano", y no en el latinoamericano: un dirigente que "lucha contra la concentracin de poder", pero que "respeta el Estado de Derecho". Su consultora, por ejemplo, descart a Manuel Zelaya, protagonista de la crisis que tiene en vilo a la regin, como cliente cuando el entonces presidente hondureo comenz a girar hacia el "populismo latinoamericano" de Hugo Chvez o Evo Morales.
- Con la crisis surgen nuevas ideas polticas?
-Siempre hay ideas nuevas, pero es una lucha. Tiene que haber una renovacin constante. Los lderes sobre los que yo escrib en mi libro gobernaron en una dcada [los 90] de transformacin global y se influyeron los unos a los otros. Pero ahora hay una crisis en la que, por ejemplo en Europa, a la centroizquierda y a la izquierda les va muy mal. Luchan por encontrar las razones de por qu los votantes no se inclinan hacia ellas en una poca de crisis econmica como sta. Hasta ahora, las ideas de Obama tuvieron bastante impacto en los partidos de centroizquierda, hubo mucho debate, los hizo reencontrar. Sin embargo, todava no podemos decir si [el de Obama] es un fenmeno global, si sus ideas tienen un impacto global.
-Puede haber un Obama europeo? All, la izquierda parece estar luchando por sobrevivir ms que por producir un lder como l. Mire el socialismo francs...
-[Risas] Bueno, se es el peor caso posible hoy. Pero puede suceder. Igual me rea de su pregunta porque, la semana pasada, hice un focus group en Gran Bretaa y, en cada grupo, siempre alguien pregunt: "Por qu no podemos tener nosotros un Obama?". Tambin estuve en Sudfrica y all hubo un crecimiento de la participacin electoral, aunque la situacin sea muy cnica. La razn que muchos adujeron era Obama. El tuvo efecto en el compromiso cvico de la gente. Entonces, creo que es muy importante tratar de comprender el significado de Obama. Claro que antes tenamos a George W. Bush y, con l como comparacin, tal vez sea ms fcil definir el cambio. Ahora, el desafo es ver cmo, con una economa que tardar en recuperarse, Obama puede alentar a los norteamericanos a recorrer con l un camino tan difcil.
-Cmo va a poder lograr semejante movilizacin?
-Bueno, l es un educador, toma en serio a la gente. Los votantes piensan que l los respeta y l los conduce por un proceso de convencimiento, explicacin y educacin. El ya ha sentado los cimientos para eso al hablar de los valores del perodo que meti en problemas a Estados Unidos, de la codicia versus la responsabilidad y ahora puede hablar de cmo salir de all. Eso es bueno para que la gente perciba que hay progresos. Aunque ahora es difcil: se sufre por la economa; tenemos casi 10% de desempleo.
-Obama es el generador del cambio o fue su resultado?
-Yo creo que ambas cosas a la vez. Si uno tiene que hablar de una fecha en la que Estados Unidos cambi sera 2005, al menos eso sealan las encuestas. Lo sucedido despus del paso del Katrina fue la primera razn; la gente se qued con la sensacin de que nuestros lderes haban fallado en sus responsabilidades fundamentales. Luego la guerra en Irak comenz a empeorar y la economa tambin. Esos tres factores se juntaron. Y tambin hubo algo que puede parecer ms arcano, que fue que los republicanos se inclinaron por un conservadurismo social extremo. El cambio empez antes que Obama, pero l lo personific. Tambin parte de su atractivo es su creencia de que puede unificar a la gente.
-Usted cree que si un presidente persiste en un error o en hacer algo a lo que los votantes le han dicho que no, se es su final?
-Bueno, no... El rescate de la industria automotriz por parte de Obama no era una medida muy popular en su momento y tampoco lo es ahora. Pero l crey que deba hacerlo para evitar un impacto mayor en la economa. Yo creo que la gente le da a un presidente espacio para que se equivoque si l es sincero con ellos. Mandela lo hizo en su momento, sa fue su fortaleza, sobre todo en el tema del sida. Dijo: "Comet un error; aprend la leccin". Los votantes dan margen a sus lderes si ellos cometen errores, los reconocen, estn dispuestos a aprender de las equivocaciones si creen que esa actitud es genuina.
-Qu pasa si no los admiten?
-Bueno, se es el mayor de los problemas. Sucedi con Blair; yo creo que la razn por la cual no pudo superar el impacto de la guerra en Irak fue porque no reconoci el error. Esa es tambin la razn por la cual Hillary Clinton no es presidenta, porque no estuvo dispuesta a admitir el error de haber apoyado la guerra. Creo que el tema que defini el cambio, en las primarias demcratas, fue dnde se ubicaron tanto Hillary como Obama respecto de Irak, y no tanto la economa. Y Obama, que se opuso, se convirti en el candidato del cambio.
-Para usted lo importante no es que un lder cometa errores, sino que sepa reconocerlo.
- S, claro. Eso es lo ms importante de todo. Y es donde nosotros ms problemas tenemos.
-Por qu es tan difcil para un lder admitir un error? Est el caso de la presidenta argentina, que, al da siguiente de la derrota oficialista en las elecciones legislativas, dio una conferencia de prensa en la que apenas pudo admitir esa cada...
-No puedo hablar de este caso en particular, pero si hubiera tenido que asesorarla, habramos tenido una reunin muy tensa en la que le habra dicho: "Esto fue un suceso masivo, un mensaje muy grande. Si no lo toma en cuenta, [los votantes] la van a aislar, no la van a escuchar ms. A no ser que sientan que ha aprendido y que su actitud es genuina, se van a cerrar, no importa si es sobre el tema de los impuestos a las exportaciones o sobre cualquier tema". En Gran Bretaa, Gordon Brown va a tener que hacer lo mismo; l no es alguien que admita sus errores.
-Qu lder lo impresion ms?
-Mandela, porque l era muy generoso, muy humilde. Si uno se reuna con l, l mismo le serva el caf. Era muy consciente de lo que no saba y aprenda y estudiaba mucho. El quera entender lo que quera la gente, escuchaba todos los puntos de vista. Eso s, una vez que se decida era inamovible. Obama es igual.
-En Amrica latina, hay un resurgimiento de lderes populistas. Cul dira que es la diferencia entre ellos y lderes tambin muy fuertes, como Obama?
-Bueno, nosotros no trabajamos para esos lderes en Amrica latina. En Bolivia y Venezuela lo hicimos para la oposicin. Somos muy cuidadosos respecto de con quin trabajamos. En Estados Unidos trabajamos para los demcratas; en Europa, para la centroizquierda. Tratamos de trabajar para lderes reformistas y modernizadores. A m me gusta trabajar con lderes populistas, pero en el sentido norteamericano. Para m, sos son los lderes que estn dispuestos a enfrentarse a la concentracin de poder y que buscan un gobierno que trabaje por el bienestar de mucha gente; ah incluyo a Obama. Pero ellos respetan el Estado de Derecho, usan la economa para maximizar la riqueza y la prosperidad. Los populistas de los que usted habla -por ejemplo, en Venezuela o Bolivia- tienden a vulnerar ese Estado de Derecho y las instituciones, e intentan controlar los medios. Obama, por ejemplo, tiene una coalicin muy grande de grupos de votantes, pero no puede imponer una legislacin as como as; tiene que convencer y trabajar con los que se oponen. Un lder populista slo quiere el poder para s mismo. Creo que un lder fuerte que trabaja con la oposicin porque es parte de la solucin desemboca en una mejor forma de gobernar.
El desafo de convencer a un lder
En Bolivia y en Israel, Greenberg se enfrent al desafo de convencer a un lder de que no tomara una arriesgada decisin. En 2003, trat de persuadir a Gonzalo Snchez de Lozada de que descartara su poltica de exportacin de gas. Pero el entonces presidente buscaba hacerlo por "el bien de Bolivia" y la crisis termin con su renuncia. Tambin intent que Ehud Barak no negociara la impopular particin de Jerusaln en la cumbre de Camp David, en 2000. Sin embargo el premier crea firmemente que los israeles lo apoyaran y lanz una campaa masiva. Un mes despus, tena un sorprendente respaldo pblico.
Fuente: La Nacin