
Indudablemente el Carrousel del Louvre, ubicado en el corazón del museo del Louvre que está en el centro de la capital francesa, ofrecía algunas ventajas. Una de ellas era su fácil acceso gracias al metro, autobuses y taxis. Dado el gran número de desfiles que se desarrollan diariamente durante la semana de la moda, concentrar las muestras en un solo lugar disminuía los desplazamientos y por ende el cansancio. Además, ese sitio cuenta con varios restaurantes y tiendas.
La llegada de decenas de diseñadores extranjeros que ven a París como un trampolín hacia la fama, multiplicó considerablemente las pasarelas. Por si fuera poco, cada diseñador esperaba marcar aún más su diferencia con suntuosos y a veces complicados decorados. Demasiado para el Carrousel del Louvre.
Desde hace años, las grandes firmas prefieren lugares más espectaculares o íconos del patrimonio arquitectónico e histórico francés como el Grand Palais, que desde el fin de la restauración de su nave principal y de su impresionante cúpula de vidrio, en el año 2007, es el teatro de los desfiles de la firma Chanel...
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