
Berdych apabulló al suizo y disputará su primera semifinal...
Cuando Roger Federer perdió en los cuartos de final del Roland Garros fue un terremoto (aunque pequeño). Cuando Roger Federer pierde (6-4, 3-6, 6-1 y 6-4 en 2h35 ') en los cuartos de final en Wimbledon contra Tomas Berdych es un desastre. Desde 2003, el suizo reserva su primer domingo de julio para la final de su torneo preferido. Este miércoles, 30 de junio de 2010, deja su jardín en barbecho y el checo se hace del terreno sin complejo alguno. Y el próximo lunes, ocupará el 3er puesto en el ranking mundial. Toda unna novedad desde el año 2003. En la tierra de Sherlock Holmes, hay que buscar los indicios a fin de analizar el crimen perfecto de lesa majestad cometido por el 13avo mundial. Contra Alejandro Falla en la primera ronda, el seis veces campeón de Wimbledon dejó trazas al salvarse gracias a la tensión del colombiano. Después de su victoria ante Jürgen Melzer, invocó un dolor a la pierna que contrajo en Halle, pero inmediatamente descartó la excusa. No, no siento más dolor. Está bien, pero se podría decir que es febril, uno está tentado en añadir... Por último, hay que esperar el testimonio de la propia víctima en la conferencia de prensa para contar con una parte de la explicación: "No pude jugar como yo quería. Sufro un poco de dolor en la espalda y en la pierna. Esto es frustrante. " Un Berdych sólido, un Federer febril Incluso en su superficie preferida que es el césped, ya no tiene el dominio psicológico de antaño sobre sus adversarios. Esto se magnifica ante un jugador del calibre como es Tomas Berdych. El checo no le teme a nada ni a nadie. Y tiene mucha razón. Desde el inicio de la temporada, muestra más constancia y su estado mental armoniza con su potencial de juego. Ha vencido en dos ocasiones a Roger Federer, sabe que puede hacerlo de nuevo. Incluso en el césped. Pues el número dos del mundo ha mostrado sus falencias. Una novedad en lo que va de sus siete gloriosas incursiones en Londres. Con sus dolencias en el muslo y la espalda, es menos preciso y se muestra menos dinámico en el movimiento: "Cuando uno sufre, una combinación de varias cosas cuenta. Uno no se siente cómodo y no puede concentrarse en cada instante ya que a veces siente dolor. Uno tiende a jugar de manera diferente". En los puntos importantes, no muestra la flema habitual (un punto de quiebre de 8 que se le presentaron). Y la forma da lugar a la reflexión a imagen de sus dos retornos en segunda bola en el segundo set cuando iban 5-2 y, especialmente, en el 5-4 del cuarto. El suizo incluso parece depender del juego de su adversario. Tomas Berdych impuso el juego y este ha fluctuado de acorde con su primera bola de servicio. Con su sorprendente calidad de golpe y recuperación excepcional, el checo hizo trastabillar a Roger Federer para así disputar su primera semifinal de Wimbledon. ¿Elemental, mi querido Watson? No, sólo un campeón puede lograr “acabar” con el mito. Ovacionado Tomas Berdych deja la cancha central. Ha crecido.Fuente: L'Equipe