
Liliane Bettencourt, hace escandalo en Francia
Este jueves comienza un juicio candente en Francia: el caso Bettencourt, un escándalo que comenzó como un affaire económico entre un fotógrafo vividor y la mujer más rica de Francia, Liliane Bettencourt, pero que se ha elevado a la categoría de cuestión de Estado al salpicar a Eric Woerth, ministro de Trabajo y delfín económico del presidente Nicolas Sarkozy. La trama responde a los mejores guiones de un culebrón. Por un lado, la heredera del imperio cosmético de L'Oréal, Liliane Bettencourt, una anciana de 87 años con una fortuna valorada en unos 17.000 millones de euros. Por el otro, el personaje que se sienta en el banquillo de los acusados, François-Marie Banier, fotógrafo de la alta sociedad y amigo íntimo de la millonaria; un bohemio de 63 años con fama de vividor que fue amigo de Dalí. Entre los dos, aparece el personaje que desencadena el hilo dramático de esta historia: la hija de Liliane, Francoise Bettencourt Meyers, quien acusa al fotógrafo de aprovecharse de la “debilidad mental” de su madre para que ésta le hiciera donaciones valoradas en 1.000 millones de euros. Cuadros de Matisse y de Picasso, cheques variados y hasta una isla podría haber recibido el fotógrafo de la rica heredera de L’Oréal. Pero falta un elemento más que se clava como una rosa de espinas en el corazón de la hija, la jugada maestra de un dandy profesional: se sospecha que la vieja Liliane le ha nombrado su heredero universal...
Leer más en rfi