
Por Dante Ramos de Rosas
Yo no sé quién será el dueño de la cafetería La Baguette ubicada en el poco nacionalista barrio (¿miamense?) de San Isidro, donde predominan restaurantes de corte francés, sushis japoneses y demás yerbas. Aquellos que al decir del poeta Jorge Pimentel repercutía a los cuatro vientos, "veo pizzerías, veo trattorias, veo snacks, veo fast food pero no país. País no carajo".
O tal vez el culpable responsable no sea el dueño sino el fascista por autoritario - ya que nadie discute sus artes - del decorador que logró edificar así el diseño de La Baguette allí en la Av. Pardo y Aliaga cerca de Conquistadores. "Ay, esto se pone aquí y no en la recepción. Ay siiiií".
¿Cómo es posible que exista dentro del baño de hombres ?me dio ganas de meterme al baño de mujeres así este copado para satisfacer mi doble curiosidad, la de saber si se repetía lo mismo que en el de hombres y de paso un morbo radical de calzones abajo, por qué no o qué más da? ? un cuadro con las artesanías en ollas y vasijas del pueblo selvático de los awajun. Si señores lectores, las gracias artísticas del pueblo awajun no consultado por los decretos legislativos 1090 y otros estaba irradiando toda su gracia detrás de un baño de hombres rezumando de pichi, cocaleca o yo que sé.
¿Es ese el lugar más indicado para que repose la producción cultural de connacionales de la selva? ¿O qué se pretende? Si un nativo visita la tal cafetería y ve ello no solo sale irritado -eso es una actitud pasiva -. Sale decidido a quemar la cafetería porque eso es una burla descarada de elites limeñas descentradas. Si un extranjero observa donde esta colgado este cuadro hablaría pestes de inmediato a su continente por el chat o correo electrónico a tiempo real. "Mi estar viendo este cuadro encima del urrinario. Jo, Jo, Jo".
Creo que la actitud de no saber en que país estamos debe darse con estos minúsculos temas y empezar por darle un urgente bombardeo de sugerencias al dueño del local para que retire esos cuadros de los baños y bien los deseche para siempre o disponga una reubicación a gritos pelados desde el fondo de la selva. Que el dueño quisiera mostrarse así medio fachistón como es ok, pero acaso sus nietos más frescos y más civilizados, no pues, que de eso se trata aún viviendo en el distrito de San Isidro.