
Aristocracia, democracia y maoísmoPerú 21Por Víctor Andrés Ponce1 de julio de 2010
Ahora que se debate sobre cómo elegir a los rectores de las universidades nacionales, valen las siguientes reflexiones. Para explicar la emergencia del terrorismo en los ochenta se ensayaron diversas interpretaciones: la marginación económica, el racismo y la voluntad política de un núcleo encabezado por Abimael Guzmán. Sin embargo, factores parecidos se presentaron en diversos países de África y de Latinoamérica, pero no se desataron genocidios como los del senderismo. ¿Cómo, entonces, se puede explicar la emergencia del partido de Abimael? A nuestro entender, la clave reside en la previa crítica cultural que se desarrolló en las universidades públicas antes del primer disparo de Guzmán. Esa ofensiva intelectual solo tiene un nombre: el maoísmo. Este ismo se convirtió en un sentido común dentro de las vanguardias estudiantiles, de modo que cuando Sendero derribó a su primera “cabeza negra” miles de estudiantes se sintieron seducidos, convocados, por la organización que “llevaba a la práctica” la ideología que había engordado en el claustro. El maoísmo era la pradera seca rociada de combustible y Guzmán la chispa que comenzaba el incendio.¿Cómo así el maoísmo se convirtió en una metástasis universitaria? La principal explicación: el tercio estudiantil fue bastardeado. Núcleos radicales maoístas ganaron las representaciones estudiantiles, sobre todo en las facultades de Educación, y comenzaron a nombrar profesores de sus respectivas organizaciones. En menos de un lustro, a mediados de los setenta, en las élites de la universidad pública predominaba una ideología, una manera de entender a la sociedad y un modo de “alcanzar la justicia”. Luego, el maoísmo avanzó en la escuela nacional y los resultados sangrientos ya son conocidos. Sendero, entonces, es un resultado directo de la crisis educativa.Ya que discutimos sobre cómo elegir a los rectores, ¿por qué tenemos que insistir en el tercio estudiantil? ¿Acaso las letras, las humanidades y las ciencias se resuelven por sufragio? ¿Los estudiantes no deberían estar representados por los mejores alumnos del quinto superior? ¿Optamos por la democracia o la aristocracia del conocimiento? El tercio estudiantil nació con la Reforma Universitaria de Córdova, en 1919, en contra de la cátedra vitalicia: el docente era nombrado de por vida e, inclusive, los hijos heredaban el puesto. Hoy, lo único vitalicio es el alumno que no estudia y las minorías que se apoderan de las facultades.La manera de terminar con la arbitrariedad es devolviéndole al estudiante su identidad: los mejores son los que tienen las notas más altas. Los partidos se verían obligados a captar a los alumnos destacados, a empaparse de lo académico, y crearían las condiciones para reformarse con nuevas generaciones de políticos.Vía Peru21.pe