
A sus 75 años de edad, Jean-Pierre Escalettes era hasta hace unas semanas un presidente feliz. El patrón de la Federación francesa de fútbol había conseguido en mayo que Francia obtuviera la organización de la Eurocopa 2016, lo que la había valido las felicitaciones del presidente Niclas Sarkozy y de todo el gobierno.
Este viernes, su dimisión fue la consecuencia de una campaña sudafricana catastrófica. Escalettes, presionado por el gobierno, por la prensa y por la opinión pública, no tuvo más remedio que asumir la pésima campaña de la selección y su apoyo incondicional al impopular entrenador Raymond Domenech. El gobierno le reprochó también su incapacidad para conducir con firmeza la rebelión de los jugadores franceses...Leer más en rfi