Queridos compañeros:
A pocas horas de nuestro aniversario patrio, no quiero dejar pasar la oportunidad para hacerles llegar a todos y a cada uno de ustedes mis fraternales saludos en estas Fiestas Patrias. Deseo de todo corazón que en este 188 aniversario patrio, ustedes tengan la oportunidad para, desde el APRA, avizorar un futuro diferente para el partido y para nuestro querido país.
Tal como ustedes saben, el pueblo aprista, el de Haya de la Torre, se ha manifestado y ha elegido, en su gran mayoría, a los candidatos de la renovación y el cambio. Se presta la oportunidad para replantear sanamente las cosas en nuestra organización. Yo los incito a asumir su responsabilidad ante la historia. Es ahora o nunca.
Así es queridos compañeros, hoy le toca a ustedes apostar por un candidato nuevo; vale decir por una figura fresca que haga eco del sentir que ustedes han expresado a través de su voto en las urnas, primero el 24 de mayo y luego, hace muy poco, este último 19 de julio.
Para esto, aquí no caben los candidatos de los medias, como tampoco hay lugar para aquellos que ya han dado muestras en el pasado de sus límites cuando les correspondió ejercer responsabilidades. Aquí no cabe pues el continuismo. Ni mucho menos la reacción. Aquí solo cabe el cambio y la renovación.
Por eso queridos compañeras y compañeros este 28 de julio, con la mano sobre el corazón y con el brazo izquierdo siempre en alto, miremos al horizonte, donde la luz que emana del ejemplo que nos legó Víctor Raúl Haya de la Torre nos muestra señeramente el camino -no inevitablemente difícil- que hay que transitar para hacer de nuestro partido un verdadero instrumento de la transformación nacional.
¡Viva el APRA!
¡Viva el Perú libre, justo y fraterno!