No hay mejor ocasión, como peruanos que somos, para sentirnos parte de esta gran comunión de destino que es el Perú. Nación, si nación con raíces milenarias, que hoy, gracias al esfuerzo de todos sus hijos, más allá de las diferencias que puedan haber, ve construir su destino: Un futuro verdaderamente diferente.
Por ese Perú verdaderamente diferente que cumpla al fin con la gran promesa de realización de la vida peruana, les hago llegar un abrazo de hermano.
Muy atentamente:
Luis Ortega H.