
Si alguien desea, teniendo la responsabilidad de ser Director Técnico de un equipo, aprender en el ejercicio recién a dirigir un combinado compuesto por once hombres, debe, argentino o foráneo, comprar su billete de autobús o avión, en función de donde se encuentre, para llegar lo más rápido posible a la Argentina. Digo lo más rápido que le sea posible, ahorita mismo si puede, pues en este momento debe haber varios miles de CV, acompañados de sus respectivos proyectos, en el buzón de correspondencia de la AFA.Me van a creer loco. Pero nada de eso. Me remito a lo que escuche esta tarde, minutos antes de que un autobús, con la selección argentina a bordo, saliese del aeropuerto de Ezeiza… Si no me equivoco, fue el preparador físico de los albicelestes que dijo, a propósito de Diego Armando Maradona, que el ex Pibe de Oro había aprendido muchísimo en sus dos años en el cargo. En estrategia, en actitud, en trato con los jugadores, con no sé quien más... Ya se imaginarán que por poco no me atraganto el pedazo de pollo que tenía en la boca. Eso si no pude evitar lanzar una exclamación, y no de las de mejor estilo. ¡No lo podía creer! Ese señor, el preparador físico o yo que sé, se dio el lujo de decir, nada más y nada menos, que en el puesto de Director Técnico de una selección de la jerarquía como la Argentina se llega a aprender. ¡Que barbaridad! Ese señor, más allá del hecho de que nunca se deja de aprender, no sabe que a ese nivel no se trata de ir “a aprender”.Ya entendemos qué querían, de buena fe, los amigos y también los críticos, que no faltan, de esta selección argentina, cuando hablaban de “improvisación”. Este señor viene, hace tan solo unas horas, de abrirnos los ojos: Diego Armando Maradona no era el hombre de la situación en la selección argentina. La AFA improvisó con Diego y malgastó, con la cantera de jugadores que tiene hoy Argentina, la oportunidad de tentar, sino aumentar ya, una Estrella más en la camiseta albiceleste. Esto lo digo con gran pena. Como latinoamericano que soy, hermano del pueblo argentino, admirador de su fútbol, no puedo mantenerme al margen de lo que sucede. Más aun, si hoy he visto como miles de argentinos iban al aeropuerto a recibir a su selección. Está bien, muy bien, lo que han hecho. Ese gesto honra y habla muy bien de su país. Pero, cuidado, no hay que reincidir en el error. Maradona fue un gran jugador, excepcional, el mejor de todos los tiempos. Pero, lamento decirlo, no es un buen entrenador. Amigos argentinos, ha llegado el momento de voltear una página en la historia deportiva. Maradona no será menos el ídolo que es porque no es un buen entrenador. Ah, me olvidaba: que a nadie más se le ocurra justificar lo sucedido en la forma que lo hizo ese señor, no dice nada bueno sobre su organización. Sobre todo, si en el horizonte tenemos la Copa América que Argentina, organizándola, puede con justicia ganar. Pero a condición de que quien asuma la responsabilidad, más que a aprender, se incorpore para dar...Juan Morillo P.